LECCIÓN 348

LECCIÓN 348

«Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.»

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

El Curso ha sido reiterativo en pedirnos que no justifiquemos la ira, ni el miedo ni ninguna otra emoción relacionada con nuestro ego. Ello no quiere decir, que no sintamos esas emociones, sólo que no la justifiquemos, quiere decir, no busquemos argumentos para decir que tenemos razón con nuestra ira, que tenemos razón en culpar a otros por nuestras furias, que tenemos razón con nuestros juicios y ataques. Si así lo hacemos, no vamos a perdonar, por el contrario, emitiremos nuevos juicios y ataques, quedando atrapados en la espiral del odio, impidiendo que el amor se exprese. Al no justificar la ira o el miedo, al saber que no tienen razón de ser, puedo proceder a perdonar, y sentir que el Amor de Dios me envuelve, me rodea, su paz me cubre y cualquier necesidad que tenga mi mente queda satisfecha con la presencia de Dios en mi.

ORACIÓN DEL DÍA:

«Padre, déjame recordar que Tú estás aquí y que no estoy solo. Pues estoy rodeado de un Amor imperecedero. No hay razón para nada, excepto para la paz y alegría perfectas que comparto Contigo. ¿Qué necesidad tengo de ira o de temor, cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta? ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna promesa que me hiciste jamás se aparta de mí? Estoy rodeado de perfecta impecabilidad. ¿Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tú me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia»

Si de verdad siento que estoy impregnado de un Amor eterno, que nunca me ha abandonado, que comparto con Dios Su paz y alegría, ¿como puedo sentir ira o miedo, cuando estoy rodeado de una seguridad perfecta?  Llegar a ese nivel de experiencia con Dios, es haber perdonado toda culpa, miedo o pensamiento de ataque en mi mente,  remplazando todos los pensamientos falsos por el Amor y la verdad que soy.

Esta lección me hizo acordar del hermoso poema de Teresa de Ávila, «Que nada te turbe», para quienes no lo conozcan, se las comparto, y para quienes la conozcan, que se vuelvan a deleitar con su lectura:

NADA TE TURBE

«Nada te turbe
Nada te espante
Todo se pasa
Dios no se muda

La paciencia
Todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
Nada le falta

Nada te turbe
Nada te espante
Todo se pasa
Dios no se muda

La paciencia
Todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
Nada le falta

Solo Dios basta
Solo Dios basta
Solo Dios basta
Solo Dios basta

Nada te turbe
Nada te espante
Todo se pasa
Dios no se muda

La paciencia
Todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
Nada le falta»

Teresa de Ávila,

«La gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos. Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, así como la Suya.» solo el Amor y la Voluntad de Dios nos basta, quien a Dios tiene nada le falta. Gracias Padre por tu infinito amor!!

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado «13. ¿Qué es un milagro?» Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazlas tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

«Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.» (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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